Barcelona, Abril, 2026 — La Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa ni un experimento aislado: se ha consolidado como infraestructura operativa dentro de las empresas europeas. Así lo sostiene Rodny A. Coronel, Regional Manager de ELO Digital Office España, quien anticipa que 2026 marcará el punto de inflexión definitivo con la llamada “Segunda Ola” de la IA, una etapa en la que el verdadero impacto dejará de medirse en pilotos para materializarse en resultados de negocio.

Los datos respaldan esta afirmación. En España, la adopción de IA en pymes pasó del 7,4% en 2022 al 23,3% en 2025, con más de 1,6 millones de organizaciones integrando estas tecnologías ya en 2024. Entre empresas de mayor tamaño, el 21,1% utiliza IA en procesos productivos, lo que evidencia un cambio estructural en la gestión de la información. “No es ciencia ficción: es infraestructura en funcionamiento”, afirma Coronel.

El uso empresarial de la IA se concentra principalmente en el análisis de lenguaje escrito (44,7%) y en la automatización de flujos de trabajo (39%), consolidando una tendencia donde la eficiencia operativa y la toma de decisiones basada en datos son prioritarias. Tecnologías como machine learning (33,1%), automatización (25,6%) y IA generativa (20,3%) ya están plenamente integradas en el tejido empresarial.

Impacto tangible en ingresos y productividad

El impacto económico es igualmente significativo. Según Coronel, mercados como Brasil —considerado un “laboratorio adelantado” para Europa— muestran que el 95% de las empresas que adoptan IA reportan crecimiento de ingresos, con un incremento medio del 31%. Además, el 85% espera reducir costes y el 89% prevé acelerar su crecimiento en el corto plazo.

Este salto no responde únicamente a la adopción tecnológica, sino a cómo se integra en los procesos de negocio. “El error de la primera etapa fue usar herramientas aisladas sin conexión con el core empresarial”, explica. La nueva fase corrige ese enfoque.

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Europa avanza, pero con brechas

A nivel europeo, una de cada cinco empresas ya utiliza IA, aunque con fuertes disparidades. Países como Dinamarca (42%), Finlandia (37,8%) y Suecia (35%) lideran la adopción, mientras que España se sitúa en torno al 20,3%, alineada con la media de la Unión Europea. Portugal, en cambio, enfrenta un rezago significativo, con un 11,54%.

El principal obstáculo no es tecnológico, sino humano: el 74,4% de las empresas que no adoptan IA señala la falta de conocimiento interno como barrera clave, seguido de costes y regulación.

En este contexto, iniciativas como la AI Factory impulsada desde Barcelona buscan acelerar la innovación. Con una inversión cercana a 198 millones de euros y el respaldo de instituciones europeas, esta infraestructura permitirá a empresas y centros de investigación acceder a capacidades avanzadas de supercomputación para desarrollar modelos de IA generativa a gran escala.

“Barcelona se está consolidando como un nodo estratégico global en inteligencia artificial”, subraya Coronel.

La Segunda Ola: de herramientas a transformación

El concepto central que marcará el futuro inmediato es la “Segunda Ola” de la IA. A diferencia de la primera —centrada en pruebas, demostraciones y entusiasmo inicial—, esta nueva fase implica una transformación integral de los procesos empresariales.

“La diferencia es estructural: pasamos de automatizar tareas aisladas a rediseñar workflows completos”, explica Coronel. Este cambio responde directamente al llamado “paradigma de bajo impacto” identificado por consultoras como McKinsey, donde muchas empresas implementaron IA sin obtener resultados financieros relevantes.

Actualmente, aunque el 88% de las organizaciones utiliza IA en alguna función, solo un 6% logra impactos significativos. Estas empresas —los llamados “high performers”— se caracterizan por una ambición transformadora y por rediseñar completamente sus operaciones.

El foco ahora está en la automatización cognitiva: sistemas capaces de comprender información compleja, aprender y ejecutar decisiones con cierto grado de autonomía. Según previsiones, este mercado superará los 50.000 millones de euros en 2032.

El papel de las plataformas integradas

Para acelerar esta transición, plataformas como ELO ECM Suite 25 buscan integrar la IA directamente en el núcleo documental de las empresas. Desde la captura inteligente de datos hasta la automatización de workflows completos, el objetivo es reducir procesos que antes tomaban días a cuestión de horas.

El enfoque también responde a exigencias regulatorias. En Europa, el 42% de la inversión en IA está vinculada al cumplimiento normativo, lo que impulsa modelos híbridos que combinan cloud y on-premise. “No es una decisión técnica, es una cuestión de gestión de riesgo”, afirma Coronel.

Además, la integración con sistemas existentes como ERP y CRM es crítica. “Una estrategia de IA que obliga a reemplazar todo el ecosistema tecnológico está condenada al fracaso”, añade.

Una ventana que se cierra

El mensaje final es claro: el momento de actuar es ahora. “2025 fue el año de las pruebas. 2026 será el de la implementación real”, advierte Coronel. Las empresas que no den el salto a esta segunda fase corren el riesgo de quedar rezagadas frente a competidores que ya han consolidado ventajas estructurales.

En este escenario, el ELO Horizons Barcelona 2026 se realiza el próximo 29 de Abril en Tech Barcelona. Más informaciones: https://www.elo.com/es-es/horizons-barcelona-2026.html
El evento, abierto al público y gratis, se posiciona como un espacio clave para la toma de decisiones estratégicas. Más allá del debate tecnológico, el foco está en cómo convertir la inteligencia artificial en un motor tangible de competitividad.

“El futuro de la gestión de la información no será solo más rápido —será más inteligente, más integrado y decisivamente orientado a resultados”, concluye.